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Charla

Charla 'Indigenismo y proceso de Paz en Colombia' con la Organización Nacional Indígena de Colombia

Jueves, 7. Abril 2016 - 19:30
Lugar: 

La Pantera Rossa

Organiza: 
Comité de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza
Materia: 
AMÉRICA LATINA
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El jueves 7 de abril a las 19:30 horas, en La Pantera Rossa, el Comité de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza organiza la charla "Indigenismo y proceso de Paz en Colombia" con Jairo Camayo de la Asociación de Cabildos indígenas del norte del Cauca – ACIN, integrada en la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC. La intención de esta charla es poder trasmitir de primera mano la situación de los procesos de paz que están transcurriendo en Colombia y su repercusión y expectativas en los pueblos indígenas.

Como es sabido, en Colombia avanzan las conversaciones de paz entre el Estado colombiano y las insurgencias de las FARC y el ELN. En el primer caso parece haberse cerrado un acuerdo, que debe ser ratificado en los próximos meses, mientras que en la segunda se ha realizado el anuncio oficial de la conformación de la mesa de exploración.

Sin embargo, a pesar de la nueva coyuntura política, no cesan algunas de las costumbres que hacen difícil que la oposición política y el movimiento social puedan promover los cambios que el país necesita para superar la violencia estructural. Sólo en las últimas tres semanas han sido asesinadas diez personas relacionadas con movimientos sociales y populares, entre ellas el gobernador indígena Alexander Oime, en el Cauca.

En la actualidad, los movimientos campesinos e indígenas están emprendiendo una movilización masiva para que su voz sea tenida en cuenta dentro de las mesas de negociación. Su argumento se basa en que, en realidad, ha sido la propia sociedad colombiana la principal víctima del conflicto armado, y por lo tanto, sus propuestas de paz y de construcción de un nuevo estado deberían ser atendidas. Estos movimientos tuvieron un papel secundario en la mesa de negociación de las FARC y pretenden ser actores relevantes en la próxima negociación con el ELN. Uno de los sectores más afectados por el conflicto armado interno ha sido precisamente el indigenismo, que ha visto como sus tierras se convertían en campos de batalla.

Desde esta perspectiva Jairo Camayo expondrá cuáles son las principales luchas, los avances y retos en la articulación política del movimiento indigenista en Colombia, así como el papel del mismo en la construcción de paz con justicia social y la creación de una Mesa Social de Paz que aglutine a los diferentes sectores de la sociedad.

Jairo Camayo Guetio

Consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, visita Zaragoza en su gira por Europa, es maestro bilingüe desde 1996 del departamento del Cauca, ha sido Gobernador Indígena en el 1998 y se desempeñó como cabildante en diferentes cargos del Cabildo del resguardo Indígena Páez de Las Delicias Municipio de Buenos Aires. Se ha dedicado a dedicado a la Identidad, la lengua y cultura como parte de la construcción y defensa del territorio. Ha sido elegido consejero para un periodo de dos años 2015 a 2017 de La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN. La ACIN se creó en 1994 como un ejercicio de integración y unidad de los Cabildos hacía la consolidación de un Plan de vida integral. La ACIN reúne hoy con 20 cabildos y hace parte de la la Organización Nacional indígena de Colombia.

Organización regional indígena del Cauca

Desde la llegada de los españoles en 1553, a raíz de los continuos atropellos a sus comunidades indígenas y campesinas, han venido desarrollando un proceso de organización para hacer respetar sus derechos como pueblo. La organización regional indígena del Cauca, llamada Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) nació en 1.971 en Toribío, con el objetivo de hacer reconocer dichos derechos. Esta organización nació con una plataforma de lucha en la que se contemplan los siguientes objetivos:

  • Recuperar las tierras de los resguardos.
  • Ampliar los resguardos.
  • Fortalecer los cabildos indígenas.
  • No pagar terraje.
  • Hacer conocer las leyes sobre indígenas y exigir su justa aplicación.
  • Defender la historia, la lengua y las costumbres indígenas.
  • Formar profesores indígenas para educar de acuerdo con la situación de los indígenas y en su respectiva lengua. A medida que el tiempo ha transcurrido, las comunidades se han organizado mejor. Se crearon 7 grandes proyectos comunitarios en el Norte del Cauca, impulsados por nuestro sacerdote Páez Álvaro Ulcué Chocué, quien murió en el proceso de lucha por esta causa.

Organización Nacional Indígena de Colombia

La organización indígena fue reconstruida entre 1910 y 1946, al calor de luchas en el Cauca y demás zonas del país, en donde la presencia indígena predominaba en la Sierra Nevada de Santa Marta, Santander, Huila, Caldas y Tolima, dirigidas por el líder indígena Quintín Lame. Posteriormente se constituyeron Consejos y Ligas de Indios que pretendían reivindicar los derechos de los indígenas, estableciendo alianzas con organizaciones campesinas y obreras. Sin embargo, la Época de la Violencia en Colombia y la represión entre 1946 y 1958 prácticamente diezmo gran parte de la población indígenas y que solo pudo volver a formarse dentro de organizaciones campesinas como la Federación Agraria Nacional, especialmente gracias a el establecimiento del decreto gubernamental de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos.

La fundación de la ONIC fue el resultado del proceso de reorganización autónoma del Movimiento Indígena en Colombia, iniciado por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), en la década de 1970 contando con el apoyo de algunas regiones del país. Así conocimos a líderes de los pueblos Arhuaco, Guane Wuanentá Hunzaá, Kogui, Sikuani, Emberá, Cañamomo, Pijao, Pasto y Amazónicos entre otros, quienes en unión con los Nasa, Coconuco y Guambiano, retomaron los ideales indígenas. Estos buscaban darle una identidad más sólida a la ONIC, ya que muchos de los derechos violados e impunes por el Estado Colombiano, comenzaron a ser rechazados y revelados a nivel nacional e internacional a través del periódico "Unidad Indígena". Finalmente se restablecieron las diferentes organizaciones indígenas en otros departamentos hasta que en octubre de 1980, en la comunidad Lomas de llarco del municipio de Coyaima, en el Departamento del Tolima, se realizó por primera vez el Primer Encuentro Indígena Nacional de Colombia. En asamblea general en Lomas de llarco se estipuló la creación de la Coordinadora Nacional Indígena de Colombia, a la cual le fue encomendada la organización y convocatoria del Primer Congreso Indígena Nacional, así como la constitución de la ONIC. En total la ONIC ha realizado siete congresos nacionales, el último, el cual se realizó en Ibagué en el 2007, en dicho congreso la ONIC se constituyó como "Autoridad Nacional de Gobierno Indígena".

Los Pueblos Indígenas son actores de paz. La paz es su mandato de vida.  El movimiento indígena colombiano, constituido por los 102 Pueblos Indígenas que perviven en Colombia, ha enarbolado dentro de su lucha y razón de ser el logro de la paz en sus territorios, y la exclusión de hombres, mujeres, niñas, niños y jóvenes del conflicto, por lo que ha construido una posición al respecto, ante el Estado y todos los actores armados ilegales. Ha padecido el conflicto armado en todas sus formas y manifestaciones –despojo, desplazamiento, exterminio, reclutamiento, entre otros-, y se ha destacado por ejercer la resistencia pacífica y negarse a participar como actor armado.

La apuesta y sueño de la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC es "una paz estructural, con justicia social, la cual conlleva profundos cambios sociales, políticos y económicos que garantice la igualdad sustantiva y la no discriminación, dando cabida a las alternativas del desarrollo y al respeto por la madre tierra". La Autoridad Nacional del Gobierno Indígena llama a las partes en conflicto a mantener y avanzar en la salida política y dialogada al conflicto, y apuesta por generar instancias adecuadas de análisis y terminación de las prácticas bélicas desplegadas por los grupos post desmovilización, sucesores o herederos de los paramilitares, quienes vulneran de manera sistemática y profunda los derechos humanos.