Inicio > La Pantera Rossa nombrada embajadora de la República independiente de Torrero

Torrero celebra en 2018 el XXI aniversario de la proclamación de su república. Veintiún años de lucha por la independencia de este emblemático barrio zaragozano frente a toda autoridad y por una ciudad humana y habitable.

Este año las asociaciones vecinales de La Paz, Montes de Torrero de Venecia y la Asociación Cultural El Cantero de Torrero han distinguido a La Pantera Rossa con el nombramiento de embajadora de la República independiente de Torrero. En estos tiempos de repúblicas utópicas, de democracias de cuento, de represión de sueños... las buenas gentes de un barrio indomable nos condecoran y nos alegran la vida.

El domingo 16 de diciembre, a partir de las 12 horas en la plaza de las Canteras, junto al monumento al cantero, La Pantera Rossa será investida de los honores vecinales. Nos enorgullece este reconocimiento, más aún viniendo de un barrio muy querido por quienes vivimos en La Magdalena. Agradecemos de corazón este homenaje y nos comprometemos a seguir luchando juntas por la dignidad de nuestros barrios, por la cultura y la autogestión popular.

 

Manifiesto
República independiente de Torrero. Diciembre de 2018.

Vecinos y vecinas hemos sido convocadas para conmemorar el XXI aniversario de la proclamada República Independiente de Torrero.

Fue aquel primer acto fundacional, nacido del oprobio y la afrenta institucional, un llamado a la rebelión colectiva y al levantamiento público contra los poderes del Estado.

Hoy un Torrero militante demuestra que la rebeldía que nos empujó a la independencia pervive, manteniendo inalterados los principios y valores de nuestra acta constitucional.

Durante años las luchas libradas han forjado el carácter de las gentes de Torrero. Nuestra identidad, el sentimiento de pertenencia y comunidad son fruto del compromiso con la igualdad, la libertad y la justicia social. Aquí no rendimos cuentas a ningún dios ni a ningún rey, e inspirados en el internacionalismo y la solidaridad entre los pueblos, construimos poder popular y combatimos la hegemonía de las élites parasitarias. Y no estamos solos: Gamonal, El Cabanyal, Vallecas, El Besós, La Madalena y tantos otros barrios, orgullosos ejemplos de resistencia colectiva, nos acompañan en este largo caminar, de derrota en derrota hasta la victoria final. ¡Torrerismo o Barbarie!

Si vecinas y vecinos, en estos tiempos de uniformidad y banalidad, nos toca ser custodios de nuestras costumbres y tradiciones, de reivindicar nuestra singular idiosincrasía. Más no rechazamos influencias ajenas. Así hemos incorporado a nuestro acerbo cultural, la muy reconocida y reconocible tradición española de tirar al pilón al indeseado forastero, lógicamente en la variante torrerista de tirarlo al canal. Y bien que en ello nos afanamos: Cospedal, con peineta y mantilla ¡al Canal! Santiago Abascal, por fascista ¡al Canal! La Conferencia Episcopal, por carca ¡al Canal! Los Jueces de la Audiencia Nacional ¡al Canal! Los UAPO y su macarrismo policial ¡al Canal! Pérez Anadón, apoltronado en el sillón, este sí, este ¡al pilón! ¡Viva la República Independiente de Torrero!

Este barrio no tiene vocación de gueto ni peca de ombliguismo, gusta mirar allende sus fronteras, y particularmente observa con atención a la inmortal ciudad. Y vemos que literalmente está que arde. Desde aquí se divisan columnas de humo de los fuegos provocados por el pepero Jorge Azcón, encantado de ejercer de bombero pirómano, más bien recuerda para su desgracia al bombero torero, estrafalario personaje del tardofranquismo aficionado a la charlotada. Este Azcón, persona de ordén, camisa vieja, ha emprendido una cruzada personal contra las hordas rojas de la ciudad, desenmascarando al peligroso contubernio izquierdoso zaragozano, formado por indepes, okupas, podemitas, sediciosos y perroflautas varios. ¡Vaya pedazo de cuñado!

Y que decir de Lamban, el titán del Pignatelli. Como nos enternece ver su triste rostro cariacontecido tras el batacazo electoral de Susana Díaz, la cacique. ¿Cómo era aquello señor Presidente? “Susana a la que los dioses del socialismo cubrían con su manto poderoso” púes va a ser que no Don Javier. Aún así, el pobre, tan chapado a la antigua, no se olvida de felicitar una a una a las familias zaragozanas con un navideño christmas, aprovechando para colar de Matute el imprescindible recibo del I.C.A. ¡Qué jodio este Lamban!

Entre tanto la sufrida Españistan, convertida definitivamente en el patio de Monipodio aguanta como puede el esperpento cotidiano. En el país del “cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor” (como te extrañamos Mariano) se suceden toda clase de prodigiosos acontecimientos, por donde deambulan personajes poco recomendables.

Casado y Ribera, presos de un ataque de testosterona, compiten en ver quien la tiene más grande, la bandera, se entiende. Pero son los chicos de VOX, los españoles fetén, quienes han sido elegidos para reconquistar la sagrada esencia patria. Creen ser Don Pelayo y se quedaron en Martínez El Facha.
Jueces y políticos en vergonzante conchabeo orinan sobre la tumba de Montesquie.

Las cloacas del Estado funcionando a toda máquina, esparcen porquería a diestra y siniestra, mientras Villarejo desde su chabolo grita ¡más madera!
Honorables catedráticos regalan a políticos de raquítico currículum, tesis y doctorados con el mismo valor que una etiqueta de anís del mono ¡cobardes, pecadores!

Banqueros desahogados, exministros en horas bajas, comisionistas contumaces y el cuñadísimo Urdanga, pasan de distinguidos engominados a ilustres enchironados sin despeinarse.

Lo más granado del facherío, liberado de complejos y presumiendo de caspa, acude al Valle de los Caídos a escuchar como la momia de Franco, más seca que la mojama, les arenga desde la sepultura al grito de ¡un desalojo otra okupación!
Pero no todo es folclore en el país de la pandereta. El Mediterráneo un matadero, la violencia machista insoportable, los desahucios cotidianos, la precariedad, el paro y la pobreza la norma, los mayores en las calles y la juventud luchando por su futuro.

Vecinos y vecinas sigamos soñando con un barrio justo y solidario, mestizo y feminista, okupa y obrero.

¡Viva la República Independiente de Torrero!